Vísperas

La noche se ceñía con calma sobre nosotros. Pero algo de especial tenía la atmósfera... algo que quizás fuera más allá del entendimiento racional del asunto, porque nada indicaba que fuera una noche diferente... sólo una especie de calma sobrenatural.
Y de alguna manera, quienes estaban bajo esa noche se vieron influenciados por ese efecto y muchos aprovecharon para reflexionar. Revivir un poco los procesos que pasó cada quien y deducir que era lo constructivo de cada instancia para lograr explotarlo como ventaja eventualmente.
Era una instancia de reflexión, de expectativa, de una inocencia incierta... era la víspera de un nuevo amanecer. Pero no en el sentido de que sea una noche que termina, sino un nuevo amanecer para el espíritu, para que renazca el deseo de luchar por los ideales y por lo que uno aprecia. Para no resignarse en busca de los objetivos sin importar lo que suceda. Para poder lograrlo junto a quienes estimamos.
Y así se vive, y así se sigue. Era el mejor momento para valorar las cosas que verdaderamente importan y dejar la envidia material para darle la verdadera cabida a lo que verdaderamente importa, que es quienes nos acompañan siempre y por quienes siempre conseguimos la fuerza para seguir luchando. Sólo apelo a que esta víspera, luego de que termine, deje marcada su huella para que nunca los olvide. Gracias.